Quince de julio
Un rostro natural, de mas de cincuenta años.
Morena de cabellos largos y rizados.
Ojos melados y enormes, pareciera que el mundo le cupiera en ellos y todo lo mirara con asombro.
De contextura baja y gordita.
Viste con ropa muy informal, ancha y pegajosa.
Vive en las sierras, rodeada de sus yuyos y potajes.
Le gusta la luna y el alunizaje.
Quizás usa anteojos para esconderse de los demás, también puede que no sepa donde mirar.
Tiene unas manos con un común denominador...vida propia.
Marta, otrora amargada y rencorosa, hoy tranquila y despaciosa.
"Apenas tengo tres minutos" me dijo y se comió la vida en un recital.
Así me hablan sus andares, cuando va y cuando viene, cuando duerme y cuando sueña.
Así me dicen sus palabras, tomate un mate y relájate.






